A veces un proceso tan simple como ingerir una pastilla puede significar perder la orientación, estar adormilada o hasta no poder nombrar las ideas que uno está pensando. Esto es más o menos la situación que estoy viviendo y lo comparto en este espacio, para dejar testimonio de mi vivencia de 6 semanas con un anticonvulsivo.
Por x o y razón, y afortunadamente debo admitir, me estoy tratando de una pequeña lesión cerebral que sufrí el año pasado en un accidente vial. El medicamento que tomo, llamado Topamax, tiene algunos efectos secundarios como temblores, desorientación y la bella sensación de volver a sentir diferente mi cuerpo, por lo cuál los primeros 10 días tendré que re-acostumbrarme a sentir de todo un poco.
Es raro, debo admitir. A los 20 minutos de ingerir la píldora puedo hablar, escribir o responder las cosas más incoherentes o graciosas que uno puede imaginar (como “e unagubi qye su”), quedarme viendo una luz como si fuera la cosa más sorprendente del mundo o hasta armar un soliloquio como si fuera el último día de mi vida.
El ritmo de trabajo tuvo que disminuir, pues mi capacidad de concentración y redacción está disminuyendo debido a que la actividad sináptica está siendo redirigida y está cambiando.
Pero lo más lindo de todo esto es que detrás de mi está gente muy importante en mi vida que me cuida y me quiere muchísimo: Víctor, el novio que me admira por afrontar esta situación sin miedo y con la mejor actitud; Marcela Saiffe, la socia que entiende mi poca concentración pero las ganas inmensas de sacar las cosas adelante (y que además la hace de chofer); Mis Padres, que la hacen de hotel y me cuidan, Maryl y Priscilla, que no me presionan en los proyectos que urgen; y mi cordinador Pepe Flores, que antes de exigir, sólo busca mi bienestar.
Esta situación continuará por 5 semanas más en el que medicamento irá en aumento, después vienen más estudios y quizá, el medicamento de bajada… el pronóstico es 3 meses medicada para quedar como nueva.
Sea lo que sea, gracias a todos ustedes por estar aquí, conmigo.
Imagen: Nikki Hill





Lo sabes: contigo.
No sabía. Ten mucha fuerza y resiste que, esperemos, ya falta poquito para que todo vuelva a la normalidad.
Abrazos estimada!
Querida Perla, no sabía nada, pero desde ahora pondré todas mis energías para que te mejores 100% con el tratamiento. Tres meses no son nada en una vida llena de alegría.
Un beso grande y dale para adelante.
Amiga, desde acá un abrazo, en lo que pueda echarte la mano, avísame y si lo necesitas, me chingo unas pastillas y nos ponemos a viajar juntas, lo que sea, contigo en este viaje.
@Gerson ¡Gracias Gersuuuuuuuuuuun! pronto saldré “desta” como he salido de otras, por ahora disfruto los viajesotes que la pastillita me hace ponerme xD
@Ingrid Briggiler Amiga, sabes que desde acá, a veces en silencio pero SIEMPRE presente, la energía para que tus cosas brillen y salgan adelante siempre será compartida y al 100%.
Gracias por estar!
@Blu estos días -los primeros 10 en que me diagnosticaban medicaban- me hice caracola y me encerré del mundo. Me acordé mucho de tí.
La pastillita está me altera un poquito mi personalidad, pero cuento con personas como ustedes y como tú que me echan los kilos de porras para salir adelante, son sólo 3 meses, sólo 3 meses.
¡Gracias!