
A un día de que todo suceda, las sensaciones son extrañas. Desperté más temprano de lo acostumbrado, sonreí.
La casa va tomando forma: cocina, barra, bancos, sala, recámara, paredes pintadas, calidez. Faltas tú. Ahora es cuando me arrepiento de no tener el cuadro “nadie puede escapar a su destino”, pues cual destino, tú llegaste a mí vida y te estacionaste para darme una buena sacudida.
En unos días parto a Monterrey, a cobrarme aquella mala racha que me jugó. Creo que esta ocasión todo irá ok pues estarás a mi lado.
El pasado helénico cada vez está quedando más y más atrás. A aquellos que dijeron “no lo lograrás por tener expectativas tan altas” les digo, vaffanculo.
Sonrío y espero a que me día, junto a tí, comience.
¡Buongiorno amore!
Imagen: Hey there, sugarplum



