16
Aug

risker & sweeter downfall

1 Comentario hasta el momento.

cazador

Me sorprende que muchas se deslumbran con tu presencia. Tu voz tan grave, tu cara de bohemio pero sobre todo, tu forma de amar.

Amar como si cada una de nosotras fuéramos la única mujer en todo el universo. Amar en ése preciso momento en el que sólo un ser libre nos puede complementar: tú.

Éso se agradece. Definitivamente no eres un destino, ni una meta y mucho menos un objetivo. Tonta de aquella que así lo crea, pues es ésa misma persona la que jamás te disfrutará.

Eres más bien una dirección, o así quiero creerlo. Un punto en un mapa pequeño o muy grande -cada una lo decidirá- por el cual hemos de pasar para reconocer el deseo de tenerte, el deseo de pertenecer a tu historia, el deseo de encontrar a alguna hermana o en algunos casos como el mío, como una contradicción totalmente placentera, y no más.

A un año de conocernos admito que no eres ni un poquito de lo que busco, he ahí nuestra magia. Somos seres tan diferentes que nuestra unión depende de esos momentos leves, espontáneos y muy esporádicos.

Mi facilidad de movimiento hace difícil que mi relación contigo sea duradera, ahora me tienes, mañana ya no. Y sé que los dos lo amamos.

Un fin de semana contigo significó la posibilidad de saber mi nombre. La posibilidad de conocer mi tatuaje y la posibilidad de conocer lo que quedará para el resto de nuestras vidas: el mantra personal. Sólo por estas tres cosas, estaré eternamente agradecida.

One Response


  1. Carlitos on 16 Aug 2009

    Ufff Soy tu “fans” jiji :)