Pues con la novedad, para algunos, que ya tego dos meses viviendo en Monterrey. Such is life.
Después de la cirugía de mi hermano, que tantas veces nos puso al borde de la histeria y desesperación, decidí cambiar de aires y darme una escapadita por el norte del país a saber lo que es la vida acá.
Cosa extraña dice la familia, retornar a las raíces.
Lo cierto es que Monterrey me ha recibido con los brazos abiertos y las personas de la ciudad, aún más. A dos meses de llegar a esta ciudad, ya tengo mi propio departamento -la casa de muñecas- y la vida va mejorando.
Un tanto cansada, es cierto. Duermo poco, no como tan bien como en casa de mamá, pero parece las cosas van mejorando. Personitas se encargan de que mi fin de semana sea fabuloso, y me recuerdan que debo seguir sonriendo cada día porque así soy yo, la de la sonrisa permanente aunque se sienta triste.
Poco a poco, supongo, las cosas vendrán saliendo. Por ahora sólo quiero darles las gracias por venir a ver mi blogecito de vez en vez.
¡Saludos! Desde la distante Sultana del Norte.




Pues Bienvenida a Monterrey
Es una linda ciudad, a la que me fué un poco dificil acostumbrarme despues de vivir en guaymas, Sonora que es una ciudad muy pequeña o un pueblo muy grande, pero ya veras que con el tiempo te sentiras muy bien viviendo en Monterrey, excepto el clima, es algo a lo que no me he acostumbrado ni me acostumbrare.
saludos
Buena suerte y un saludo hasta allá!!!
Yo llevo año y medio mas o menos aquí en Monterrey. Al principio estuvo un poco difícil por distintas razones pero con el tiempo las cosas se han puesto de un color muy aceptable…
Como dicen aquí arribita, lo único que no acabo de tragarme es el clima pero bueno…
He dicho.