Esto de la vida líquida a veces es desesperante. Los que me conocen sabrán que ya regresé a la escuela, y que a pesar que es mi último semestre preparé las cosas de la mejor manera para que mi semestre estuviera muy ligero, tan ligero que tengo 3 semanas en clases y aún no me la creo.
La relación a lo de las vidas líquidas viene a los cambios de humor y pensamiento que veo en muchos compañeros de la universidad. El momento de reflexión ha llegado y en el último instante en que nos toca pensar si estamos satisfechos con lo que estudiamos, resulta que no. Que no sé qué hacer, que veo que la carrera me da pocas posibilidades, que si el mercado laboral es poco, que las oportunidades … bla, bla, bla.
No es que yo sea una experta en mi área, o que no me cueste trabajo conseguir trabajo, es dificil en gran medida, pero creo que mucho ayuda el que a mi sí me llena lo que estudié. No sé si mi proceso de selección de carrera fue conciente en su totalidad, si me mentalicé para el proceso final al saber que “no tendría mucho trabajo” o si el hecho de haber pasado por diseño y saber que no era lo mio ayudó, lo cierto es que, con lo poco o mucho que hago y gano soy muy feliz. No me arrepiento de haber invertido casi 5 años de mi vida y mucho dinero en la universidad.
Además, creo que si es una pasión lo que haces, a la larga se convierte en lo mejor en lo que puedes trabajar … el punto es, que me sorprende las reacciones. La actitud de seguir en la fiesta, en la parranda, sin más ganas o ánimos de saber qué hay más allá. Triste pero cierto. También hay ejemplos de compañeros que ya trabajan, que saben lo que quieren hacer y además, se apasioanan por lo que hacen. Eso si es buen ánimo para terminar este semestre (¡que me urgía sacar!)
En fin, veremos en qué se convierte el último semestre.

Comments 1
Mucha suerte en tu último semestre perlita.
Posted 07 Sep 2008 at 6:00 pm ¶Post a Comment